
Una de las obras del danés Vilhelm Hammershoi
Muy bien dicho, Schlosser:
se ama lo propio;
y si no se tiene se apetece.
El alma rica ama,
la pobre apetece.
Friedich Schiller.
Cuando el niño abrió los ojos ya era tarde para cerrarlos. Para no ser visto, los entornó.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada